lunes, 26 de septiembre de 2011

La Fuerza de la Actitud (Vhäldemar, Valencia, Sala Rock City, 23-9-2011)

Hace poco, creo que sobre Agosto, inauguraron en Almácera, Valencia, una nueva sala de conciertos llamada Rock City. Todavía no se han celebrado muchos conciertos, pero la cosa va rodando y se le puede augurar un buen futuro (eso espero). Pues este Viernes pasado me planté allí con mi colega Juanmi para ver a dos bandas de auténtico Metal. Aplaudo la iniciativa de traer este tipo de bandas, junto con la asociación Metalbats. Una de ellas, Nadsokor, son de la tierra y jugaban en casa. La otra, tocando como cabeza de cartel, eran los vizcaínos Vhäldemar, una banda que no es nada habitual en estas tierras. Ya por fuera la sala pintaba muy bien, de estética muy rústica y clásica, pero por dentro la cosa mejoraba incluso. Está decorada con muy buen gusto, detalles como varias pantallas, fotos a gran tamaño de músicos legendarios del Metal y guitarras eléctricas reales en las puertas. El escenario está en el centro de la sala, muy bien situado y a una altura considerable para poder ver cómodamente los conciertos. Por eso mismo, espero que sigan con este ritmo y que tengan un próspero futuro, desde luego a mi me causó muy buena impresión.En lo referente al concierto en sí, que es lo que más nos interesa, llegamos unos pocos minutos justo antes de que empezara la primera banda, como he dicho antes, los Nadsokor, banda valenciana que practica un metal clásico con influencias de bandas de los 80, especialmente de la NWOBHM.

Tienen grabado un EP y próximamente sacarán a la venta otro más con temas de nueva factura, que además aparecerá en CD y en vinilo, ambos formatos. Fue un concierto muy cañero y que sonó bastante bien, al menos desde donde estábamos. Tuvieron momentos geniales, es lo que tiene tener temas propios tan buenos como Sentenced to Subjugation o Demon Queen, además de versiones tan contundentes como Generally Hostile de los Jag Panzer. La actitud metalera siempre presente, es algo muy importante. Según creo, los temas que tocaron esa noche pertenecían a su época más reciente, y tan solo cayeron algunos de sus clásicos. Además, lo hicieron a modo de despedida, fue su último concierto por motivos ajenos a la música y la primera vez que veía un directo completo suyo, pero mi impresión fue más que buena. Joseto se encargaba de la guitarra rítmica mientras que Nacho se curra unos solos cojonudos. Su estilo es bastante contundente, guitarrero y ochentero en general, sus gustos favoritos van desde Metal Church a King Diamond. A ver si en un futuro vuelven y podemos volver a disfrutar de su música en directo.

A pesar de ser bastante pocos en la sala, no sobrepasariamos las 60 o 70 personas dentro, el ambiente se respiraba muy auténtico y familiar. Pero la algarabía definitiva se armó en cuanto salieron los Vhäldemar a escena, dispuestos como siempre a comerse la escena, haya 50 o 2.000 personas. Curiosamente, he estado muchos años muriéndome de ganas de verles y este año ha tocado por partida doble. Y esta vez me confirmaron de nuevo lo que yo ya sabía, que estos tíos arrasan, machacan, destrozan. Ante una audiencia todavía algo fría (pero que no tardaría demasiado en estar en llamas) invadieron el escenario lanzando fuego por sus instrumentos con un disco bastante reciente bajo el brazo del que, como ya dijeron varias veces, se sienten muy orgullosos. Precisamente con este nuevo Metal of the World, que así se llama el disco, estrenaron su directo aquella noche con los dos trallazos que abren el disco sin pararse a respirar siquiera entre uno y otro: River of Blood y Dusty Road, que además son de lo mejorcito del disco por su ritmo, caña y brutales estribillos. A partir de aquí optaron por acercarse a nosotros, en el sentido de que estuvieron muy simpáticos y comunicativos durante todo el concierto, sobre todo Carlos Escudero, ese pedazo de vocalista y ex-guitarra rítmica. Ahora es Aitor quien se encarga de dicho instrumento. Y el cambio me parece muy bien, no solo por la valía de Aitor como guitarrista, también porqué ahora Carlos puede dar rienda suelta a sus locuras sobre las tablas (y eso que nunca los he llegado a ver con la formación antigua) así que imagino que ahora arma más bronca si cabe. Es un jodido máquina. Ahora coge el palo del micro y lo estampa contra el suelo, ahora lo usa de guitarra, ahora se tira de rodillas al suelo... un espectaculo, pero sin perder nunca el rumbo de los temas, los cuales canta con esa voz tan cuchillera y agresiva a pleno pulmon, también insistiendo en que colaboremos continuamente. Tocaron también la clásica Breaking all the Rules que es todo un himno de la banda y todos conocen de buena tinta, un auténtico bombazo para cantar con el puño apretado. A este mismo disco, el segundo de su carrera, dieron más protagonismo esta vez con Steam Roller, una auténtica apisonadora gracias entre otras cosas al trabajazo de Alex a la batería, quien además, tuvo sus momentazos haciendo un par de solos bestiales. Vaya tela como revienta la batería, ya sea con un rapidisimo doble bombo o aporreando la caja como un animal... ¡¡¡le falta sitio al tío!!! Como músicos son enormes, pero además tienen otra gran característica de la que adolecen muchas bandas, la cercanía al publico. Incluso ya llegando al final, con Death Comes Tonight (otra del "I Made My Own Hell" y otro jodido himno) Carlos se bajo para camuflarse entre la gente, codo con codo, para hacer que nos desgañitaramos gritando parte del estribillo mientras Oscar, desde arriba, no podía dejar de sonreir en consonancia al buen rollo que reinaba aquella noche en la sala Rock City. Otro máquina Oscar, siempre con esa actitud sobre el escenario, y de vez en cuando sorprendiendonos con virguerías varias a lo largo del mastil de su bajo. Sin duda, es lo que más me gusta de esta banda, su tremenda actitud, sus ganas y la forma en la que viven lo que hacen, que es lo que más les gusta. My Nightmare también fue uno de los momentos álgidos del concierto tras unas palabras del propio Carlos, uno de los pequeños parones que hizo a lo largo de la noche y sin embargo sus palabras, lejos de cortar el ritmo, todavía enfervorizaban más el ambiente. Con discos así ya podrán ya... Pura dimanita, y con una producción tremenda, que sorprende por haberse grabado y masterizado sin salir del país. Cuanta razón llevan cuando dicen que a veces no sabemos apreciar lo que tenemos aquí. Porqué arriba del escenario muestran una dureza y actitud tremendamente metálica, Oscar despatarrado sobre los monitores, Carlos "guitarreando" y agitando el cuello sin parar... y a su lado Pedro Monje, tocando la guitarra como un jodido Dios. Sin desmerecer el trabajo de los demás ni mucho menos, él merecería un concierto entero. Tan solo con dos o tres temas, con esa chulería a la hora de tocar inclinado, arrodillado.... (¡¡y de que forma!!) ya nos tenía comiendo de su mano. Un auténtico fuera de serie, para mí es de los mejores guitarristas españoles que he visto en directo y escuchado en disco. Sin embargo, bajo del escenario, hay que conocerlos. Esa noche Juanmi y yo tuvimos el inmenso placer y... vaya gente tan humilde, sencilla, simpática y de puta madre que son. Les faltó tiempo para firmarnos los discos, conversar sobre la escena, sobre su concierto... un comportamiento absolutamente ejemplar. Ojalá los podamos tener pronto otra vez por aquí.

Que este mundillo en este país está bastante jodido, es un hecho. Hacen falta muchas más bandas como ellos, que piensen a lo grande y vayan a por todas de esa forma tan recta. Podrán morir las discográficas, hundirse los promotores o aparecér incluso más ladronzuelos como muchos que ya hay, pero mientras existan bandas como Vhäldemar, el HEAVY METAL, en el sentido más puro de la idea, jamás morirá.

_|,,| JaviMetal (Is The Law) |,,|_

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